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Correos Varios |
| Archivos adjuntos : Carta pastoral-Castel lano-Adaptación Peru (archivo de Word) |
Lima, 30 de Abril, 2003
Estimado Jorge y Amigos de la Red
Reciban todos Uds. mis mas cálidos saludos .
Como muchos de Uds. saben, durante los últimos años he estado preocupado por el silencio de la Iglesia por los temas sobre los niños, así como la falta de apoyo oficial para aquel los grupos y personas que trabajan en los grupos de base por los derechos y bienestar de los niños.
Dentro de ese contexto, he sentido que el silencio de la Iglesia y en algunas ocasiones la actual oposición de algunos sectores de nuestras autoridades de Fe, ha sido un serio pecado contra los niños de nuestro mundo.
En tal sentido, durante los últimos meses he tratado de el aborar lo que podría ser un model o básico de un documento con el que las autoridades de la Iglesia podrían reflexionar y que les sirva de ayuda y guía en la publicación de su propia enseñanza pastoral sobre los niños.
Mi intención no es pedirles que asuman la responsabilidad de liderazgo respecto a los derechos humanos de los niños, sino mas bien que respondan de manera positiva y responsable al pedido efectuado en el preámbulo de la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de los niños, de que las religiones lleven un apoyo moral y ético a la Convención.
En este documento, con sus limitaciones y defectos. hay un intento de ayudar al liderazgo de la Iglesia, 1ro., a estar conscientes de su propia responsabilidad y obligación a la luz del Evangel io que tienen con los niños. y 2do. Dar a conocer esta enseñanza como responsabilidad de todos los Cristianos. En todo esto, los niños deben ser vistos como los sujetos de fe respecto a la conversión personal e institucional.
Este documento originalmente lo he escrito en Inglés para la Iglesia de los EE.UU. el que estamos enviando a Uds. es una traducción y adaptación a la realidad peruana. Por lo tanto les invito a su adaptación según las realidades de cada país pero siempre debe ser fiel a su base sobre la santidad de la vida de todos los niños de nuestro mundo, ricos y pobres, de cualquier cultura, raza y religión con igualdad de género y nacionalidad.
Este documento intenta enfocar:
- La santidad de la vida de todos los niños desde el momento de su concepción así como después de su nacimiento.
- Conocimiento de la realidad de los niños, de su descuido e indiferencia que no solamente daña sus vidas sagradas sino que en verdad los destruye física, emocional y humanamente..
- el bienestar del niño debe verse tanto en el contexto personal y socio/político de su vida y dentro de las instituciones humanas en las que viven.
- La religión y la vida de Fe vividas responsablemente deben guiar a la sociedad a una respuesta integral para modificar la situación de los niños de nuestras naciones y del mundo en general. Ni las leyes, ni la reflexión piadosa pueden aceptarse. Sólo puede aceptarse un cambio en el corazón que realmente transforme la actual condición de la vida y bienestar de los niños.
- Una vida digna, adecuada nutrición, cuidado de la salud, educación de calidad deben considerarse en la condición humana como responsabilidad de la Fe. el liderazgo político debe ser moralmente responsable de la situación de todos los niños. el bienestar social debe ser igual para hombres y mujeres.
- La economía y los temas de pobreza deben ser clarificados moral y éticamente desde la perspectiva de los niños y su bienestar.
Es mi esperanza que los miembros de cada Nación Latinoamericana puedan efectuar las adaptaciones apropiadas y después entregar este documento a las autoridades de su Iglesia local y pedirles que reflexionen sobre su contenido y después publiquen su propio documento de Enseñanza.
Muy importante para mí es que comprendan, que aunque como Católico he escrito este documento, desde la perspectiva de mi propia Iglesia y para mis propias Autoridades Eclesiales, me será muy grato que miembros de otras Iglesias Cristianas, usen su propio método de enseñanza, su comprensión del Evangel io y desarrollo doctrinal para promover de sus propios líderes un documento similar.
Lo que en verdad es importante en todo esto es el bienestar de los niños y nuestra responsabilidad para tratar de que las Iglesias y las Comunidades de Fe den una respuesta más auténtica a la santidad de la vida de todos los niños
Una observación final. Si en algunos países es difícil o imposible contactarse con la Jerarquía de la Iglesia o sus Autoridades, una opción podría ser presentarlo para su consideración a la Conferencia de Religiosos.
Agradeciéndoles por su trabajo a favor de los niños y su apoyo en este Proyecto.
Afectuosamente,
P. Bernardo Byrne, M.M.
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