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COMO APOYAR A LA NIÑEZ
Y ADOLESCENCIA EN SITUACIONES DE COFLICTOS Y VIOLENCIA
La crisis político-social
agudizada durante los últimos días, ha tenido una alta carga de violencia
tanto estructural, física como simbólica, afectando de múltiples formas el
normal desarrollo de la niñez y la adolescencia.
Debido a estas circunstancias, Maykert González Arvel áez del equipo de
formación de Cecodap, presenta una serie de propuestas para apoyo a la niñez
y adolescencia en situaciones de conflictos y violencia
Los conflictos no afectan de igual manera a todas las niñas, niños y
adolescentes, es importante considerar:
¸ Momento del desarrollo evolutivo. Su capacidad para percibir y
entender la situación y el cúmulo informativo que se recibe del medio, en
especial de sus adultos significantes, será mayor en la medida que se cuente
con mayor capacidad para procesar y dar significado a los hechos.
¸ el comportamiento de los adultos cercanos, en especial para los más
pequeños, nuestras acciones y comentarios se convierten en referencia para las
niñas y niños. Si en la comunicación diaria transmitimos estrés, desesperanza
y miedo, las niñas y niños en especial percibirán la situación como más
amenazante de lo que realmente es.
¸ Cuando son víctimas directas de la violencia. Las niñas, niños y
adolescentes victimas directas de la violencia, son sensibles a generar
mayores temores ante las situaciones similares y ante grupos específicos de
personas. De igual modo, la exposición indiscriminada a imágenes de violencia
puede afectar su estabilidad emocional.
¸ Los momentos críticos se hacen más complicado cuando se vive en una
familia con conflictos. Porque se recurre a la violencia para resolver
sus situaciones y la división e intolerancia son parte común de sus
rel aciones.
¸ La posibilidad de opinión y participación. Cuando en la casa o la
escuel a se abren espacios para el diálogo y la opinión entre niñas, niños,
adolescentes y adultos, se hace más enriquecedor el manejo de las
circunstancias difíciles, pues se le permitirá sentirse parte activa de la
solución y tomados en cuenta dentro del entorno familiar y escolar.
¸ Las pérdidas ocasionadas por la crisis a nivel real o simbólico. A
nivel real por la pérdida de vidas o elementos materiales importantes dentro
de la familia, o a nivel simbólico en la limitación de las posibilidades de
interrelación en sociedad, las rel aciones en la escuel a o los momentos de
recreación.
A nivel emocional, las crisis sociales provocan un conjunto de reacciones:
¸ Pesadillas: Rel acionadas con los hechos críticos vistos,
escuchados o vividos, lo que tiende a agudizar los miedos y provocar
inseguridad y pánico.
¸ Conductas regresivas o pérdida de nuevas habilidades: Como por
ejemplo mojar la cama, poco control de esfínteres, necesidad de dormir con los
padres y llanto, entre otras.
¸ Ansiedad, miedo, fobias ante situaciones específicas o generalizadas al
entorno: se pueden generar miedos o fobias hacia grupos de personas que
por su condición o pensamiento son considerados como “enemigos” o “peligrosos.
¸ Agresividad y problemas con las pautas de convivencia: la
naturalización de la violencia puede hacer que se recurra a el la para resolver
los conflictos en casa o en la escuel a, haciendo que aumenten los nivel es de
agresión entre iguales y la dispersión o evasión de las pautas prefijadas para
la convivencia en casa o el aula.
¸ Depresión, tristeza, nostalgia: Una de las consecuencias del
pánico generalizado es su capacidad de paralización, ya que el terror se puede
convertir en un imán para los miedos y las ansiedades personales,
generalizando la impotencia y desesperanza, haciendo que entremos en una
visión de túnel donde no se ven las múltiples salidas posibles a la situación,
¸ Deficiente desempeño en la escuel a: producto de la pérdida de
estructuración en las actividades cotidianas, la desatención o la dispersión
al tratar de tener toda la información de lo que está pasando, aunado también
a la desmotivación o apatía. igualdad para todas y todos.
¸ Enfermedades o dolencias psicosomáticas: Cuando no expresamos
nuestros sentimientos negativos o dolorosos; reflejamos en el cuerpo lo que no
sabemos hacer con palabras. Con las niñas y niños ocurre igual, en especial
con los de más corta edad.
¸ Falta de concentración o hiperactividad: Dificultad de concentración
o de mantenerse quietos ante una actividad específica, sobre todo si esta
requiere de mucha atención. Procure no etiquetar este comportamiento, sino
abordar lo que lo produce: miedos, ansiedades, dudas, para así ofrecer una
adecuada atención.
¸ Exagerado apego a adultos o dependencia: si la niña, niño o
adolescente percibe el mundo como “muy peligroso”, no querrá separarse de sus
adultos referentes, en especial si son pequeños, por dos razones: miedo a que
algo malo pueda ocurrirles, y miedo a que un evento terrible pueda pasarle a
sus adultos representantes.
¸ Estigmatización hacia grupos o personas: Se pueden generar miedos
irracionales hacia las personas que les rodean, particularmente si se
encuentran dentro del entorno cercano personas que pertenecen a grupos
cuestionados. Pueden manifestarse otras conductas que necesariamente deben ser
tratadas por especialistas (psicólogos, psiquiatras), Entre el las:
¸ Conductas que por su duración y característica perjudique el desempeño
social, intel ectual o físico de las niñas, niños o adolescentes.
¸ Llanto constante y tristeza sin razón aparente. La excesiva tristeza
puede contribuir a no encontrar respuestas adecuadas a la situación, así como
a la progresiva apatía o poca relación con el entorno, dificultando la
concentración y el uso del tiempo libre, ocasionando también daños físicos o
enfermedades. Así mismo, el miedo y la ansiedad restringen la adecuada
comprensión de lo que sucede, generando mayor inseguridad y desconfianza.
¸ Cambios en los hábitos: no comer, o hacerlo en exceso. Dificultades
para dormir en las noches, aumento del período de alerta o sueño excesivo, lo
que puede implicar aumento en los nivel es de ansiedad en el primer caso o
pocas ganas de rel acionarse con el entorno, y tristeza, en el segundo.
¸ Dependencia a las drogas: En especial en el sector adolescente se
puede observar que altos nivel es de estrés o desesperanza inciten al consumo
de alcohol o drogas. el poco control emocional bajo el uso de este tipo de
sustancias facilita la manifestación de conductas agresivas contra sí mismo o
contra quienes le rodean.
¸ Pérdida muy importante: Requieren ser abordadas por especialistas
para dar un adecuado tratamiento al duel o. Al hablar de pérdidas debe
interpretarse las de personas cercanas como las de condiciones: cambio de
ambiente, amigos, colegio, entre otras.
¸ Desinterés por actividades placenteras: un claro síntoma de apatía o
frustración ante alguna situación que esté afectando la emocionalidad de las
niñas y niños, e inclusive la formación de su autoconcepto y su autoestima.
¸ Extremo nerviosismo: la ansiedad generalizada empuja a niñas, niños y
adolescentes a entrar en pánico, llevándoles a asumir conductas desviadas o
tomar decisiones que pongan en pel igro su integridad.
¸ Desesperanza generalizada: la percepción de no solución de los
problemas y de agudización de la crisis lleva a no tener esperanzas en el
futuro, lo que afecta considerablemente nuestro lugar en el mundo y el
proyecto de vida, permitiendo la acumulación de mucha rabia hacia la
situación.
¸ Perdida a la fe en la democracia y en la institucionalidad del país,
lo que al ser percibido por niñas, niños y adolescentes puede hacerles sentir
que viven en un Estado que no respeta o garantiza sus derechos, En este caso,
es importante transmitirles que esta situación es coyuntural y que a través
del diálogo y la no violencia se puede llegar a tener una mejor sociedad que
respete la diversidad y dé cabida a todos
¿Cómo abordar las situaciones violentas con niñas, niños y adolescentes?
¸ Hablar con el los para evaluar qué percepción tienen de lo ocurrido,
compartir una conversación, un juego o a través de dibujos donde puedan
expresar sus pensamientos y temores sobre el momento actual, aclararles lo que
está pasando en base a la veracidad (sin emitir juicios de valor), la
simplicidad en la información y dar en todo momento sensación de confianza. No
mentirles, pues esto hace que se pierda la confianza, no sembrar miedos, odios
o desesperanzas. Sólo comunique a las niñas y niños, en especial a los más
pequeños, los detalles concretos y simples que faciliten la comprensión, sin
cargarlos con detalles y evitando los juicios de valor y expresiones
peyorativas ante posturas o persona
¸ No exponerlos a situaciones de riesgo físico o emocional, ser
garantes de su protección en manifestaciones públicas. Es cierto que la
manifestación es un derecho consagrado para todos los ciudadanos, y las niñas,
niños y adolescentes son parte de la población, es necesario tomar en cuenta
las previsiones necesarias al momento de acudir a movilizaciones sociales. En
algunos casos estas suel en culminar en confrontaciones que ponen en riesgo la
integridad física.
¸ Evitar exponerlos por su cuenta y de forma excesiva a las noticias,
imágenes difundidas por los medios de comunicación. Más si contribuye a
incrementar la ansiedad del grupo familiar. Obtenga la información que
necesita y luego planifique otra actividad productiva para el resto del tiempo
en compañía de quienes les rodean.
¸ No materialice la divergencia, no atribuya a una persona o a un grupo
la responsabilidad de lo que está pasando. Procure hacer las críticas en torno
a las conductas, no en relación a las personas involucradas. Evite juicios
peyorativos en contra de grupos sociales que deformen la percepción futura de
la niña o el niño y siembren discriminación en su pensamiento.
¸ Aproveche los momentos libres para compartir juegos, para
incorporarlas a los quehaceres del hogar de acuerdo al desarrollo evolutivo.
Si se cuenta con espacios libres y seguros cerca de la casa, aproveche para
rel ajarse en familia de tantas tensiones.
¸ Reforzar y ser ejemplo de principios que estén basados a la no
violencia. Son importantes los aprendizajes que queremos rescatar de esta
situación y la sociedad que queremos formar, por lo que es muy importante
actuar en base a la vivencia y el ejercicio de los derechos y los valores
democráticos.
¸ Favorecer ejercicios que permitan restablecer la confianza en el presente
y en el futuro. No atascarse sólo en la situación de crisis, sino promover
actividades y reflexiones que permitan potenciar los proyectos de vida
individuales y sociales, que rescaten la confianza en lo que se puede hacer y
en las perspectivas de solución.
Mostrarse comprensivo. Promueva el diálogo y la no violencia,
ofrézcales su protección, amor y respeto; para ayudarlos a superar los
momentos difíciles y a confiar en una sociedad de convivencia y un futuro
mejor.
Miércoles 04/02/04
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CECODAP “Por los Derechos de la Niñez y Adolescencia”
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